Información general:
- Origen: Creación Propia
- Fecha de realización: 31-12-2008
- Tiempo total pedaleando: 1:19 h.
- Km. totales: 19,7 km.
- Metros ascendidos acumulados: 185,55 m.
- Metros descendidos acumulados: 186,47 m.
- Descargar el track y los puntos de interés: Por la acequia de Palencia hacia el noroeste en Wikiloc
- Clasificación IBP: 19,86
- Impresiones generales: Ruta sencilla que permite acercarnos al campo circundante de la capital palentina a través de una infraestructura remodelada hace algunos años, que mejoró el rendimiento de la acequia que abastece los campos palentinos reduciendo su ancho y por lo tanto aumentando su eficiencia de riego. Al mismo tiempo se creó un camino de sirga y se soterró dicha acequia en algunas zonas de la ciudad permitiendo su disfrute como parque, esta infraestructura nos permite rodear la ciudad por su lado noroeste sin utilizar ninguna carretera, aunque si atravesando alguna de ellas. El regreso lo realizamos por carreteras poco concurridas de la ciudad.
- Aclaración: El estado de los caminos en este invierno tan lluvioso (2008) nos obligó a realizar rutas por caminos que ofrecieran una cierta seguridad en el estado del firme. En otras estaciones este recorrido es muy sencillo y se puede alargar todo lo que se desee por la sirga de la acequia.
- Mapa:
- Perfil:
Descripción:
Deseando disfrutar un poco con la bicicleta y no sólo sufrir como en la ruta de la vía pecuaria entre Villalobón y Fuentes de Vañdepero, iniciamos esta ruta por la acequia de Palencia que nos asegura un firme relativamente bien cuidado que, aunque embarrado no nos atasque en un cenagal perdiendo un montón de tiempo.
Iniciamos la ruta al lado del cementerio de la ciudad, lo que nos permite en caso de acudir en coche aparcar sin problemas. El camino de la acequia está señalizado con un prohibido circular excepto C.H.D. (Confederación Hidrográfica del Duero) pero eso no nos incluye a los vehículos de dos ruedas, así que comenzamos a pedalear por el cómodo camino de sirga que nos aleja del cementerio y nos interna en el campo palentino.
El camino se desarrolla sin problemas en dirección noreste hasta toparnos con la N-661 que debemos salvar por un paso subterráneo. Tras dicho paso debemos dejar el primer camino que encontramos al salir del mismo y ascender ligeramente hasta encontrar de nuevo la señal de prohibido circular que nos indica que estamos en el “buen camino”.
La acequia gira en dirección este hasta toparse con la comarcal 617 que une Palencia con Villalobón. Allí nos encontramos con una construcción típica de control del caudal de la acequia.
Atravesamos con precaución la carretera para continuar por la acequia que gira en dirección suroeste hacia la ciudad. Bordeamos la ciudad y desde ese punto comenzamos a vislumbrar el cerro del Cristo del Otero, hacia donde nos dirigimos.
La acequia se ve interrumpida bruscamente por la antigua carretera N-611 y para salvar dicho inconveniente podemos descender por la carretera hasta las casas y girar hacia arriba hasta volver a encontrarnos con la acequia, o sino subir por una calle (en dirección prohibida, aviso) para descender de nuevo al encuentro de la acequia. Optamos por esta última opción y accedemos a la zona más urbanizada de la acequia, convertida en un bonito paseo para el disfrute de los vecinos.
Atravesamos la zona contando con la compañía de multitud de paseantes y una vez que la acequia gira definitivamente en dirección noroeste y tras cruzar una carretera local, nos internamos en la zona antigua de la acequia, donde el firme y la propia acequia pierden calidad, el primero encontrándolo mucho más embarrado y la acequia cuyo estado de conservación deja bastante que desear.
Pasamos por debajo de la N-610 y continuamos un trecho hasta que el firme se hace muy pesado y decidimos dar la vuelta regresando por la otra sirga de la acequia.
Una vez sobrepasada de nuevo la N-610, dejamos la acequia para regresar al punto inicial por un camino de acceso a diversas casas de campo que nos deposita junto a las vías del tren.
Tomamos la calle que discurre paralela a las vías del tren hasta toparnos de frente con el polígono industrial. Allí buscamos el lavadero de coches para dar un repaso a nuestras bicis, algo menos cargadas de barro que en la anterior ruta pero aún así demasiado sucias para meterlas en casa, antes de regresar al punto inicial, junto al cementerio de la ciudad.
Os dejamos unas fotos de regalo:






























