Información general:
- Origen: Folleto de Santoña
- Fecha de realización: 3-08-2009
- Tiempo total con paradas: 8 h.
- Km. totales: 10,44 km.
- Metros ascendidos: 364 m.
- Descargar el track y los puntos de interés: PR S-50 Culminaciones del Buciero por el camino del Salticón en Wikiloc
- Clasificación M.I.D.E. (según nuestra experiencia):
- Medio: 3 Hay varios factores de riesgo.
- Itinerario: 2 Sendas o señalización que indica la continuidad.
- Desplazamiento: 4 Es preciso el uso de las manos o saltos para mantener el equilibrio.
- Esfuerzo: 3 De 3 a 6 h. de marcha efectiva.
- Impresiones generales: Difícil principalmente por el descenso de La Atalaya, con una pendiente muy pronunciada y terreno muy resbaladizo, si no llega a ser por los árboles hubiera sido imposible de bajar, usamos los arboles como freno para el descenso. También La bajada desde el Buciero resulta pedregosa y complicada y es necesario echar mano en varias ocasiones. En el ascenso al Buciero algún paso complicado por el bosque al atravesar zonas pedregosas y perderse un poco el camino. Se debe prestar atención en el ascenso a la Atalaya donde se pierden un poco las señales al coger la senda que va a parar a un prado vallado para el ganado, hay que pasar dicha valla aunque no se vean señales las de PR. El resto del camino bien señalizado, prestar atención en el bosque para poder seguir bien el camino, en el descenso del Buciero las marcas son redondeles de color naranja fosforescente.
- Lo mejor: Las maravillosas vistas tanto desde la Atalaya como desde el Buciero.
- Lo peor: Tener que renunciar a la ascensión del Ganzo por el cansancio acumulado.
- Mapa:
- Perfil:
Descripción:
Iniciamos la ascensión por el Camino del Salticón que nace en la rotonda de acceso a Santoña por las casas situadas tras el cuartel de la Guardia Cívil. No tiene pérdida ya que se encuentra señalizado con un cartel.
El ascenso comienza por las traseras de las casas tomando el camino el aspecto de un arrabal de gran ciudad, pero enseguida, siguiendo los carteles y las marcas de PR nos internamos en el bosque denso e intrincado del Buciero.
La pendiente es constante y dura pero se realiza cómodamente debido al precioso entorno que se atraviesa y a que el camino se encuentra completamente en sombra, lo que nos libra de parte del calor del día soleado que hemos elegido para esta ruta.
Tras poco más de 400 metros recorridos en los que ascendemos 140 metros de altitud llegamos al comienzo de la ruta en sí, el PR S-50 que nos llevará a culminar las tres alturas más importantes del Buciero.
Nada más desembocar en la pista nos encontramos un cartel explicativo y varios postes donde se nos presentan las diferentes rutas que podemos realizar en el monte. La nuestra nos exige dirigirnos a la izquierda, hacia el fuerte de Napoleón y antes de llegar al mismo desviarnos a la derecha por una pista asfaltada que desciende en dirección a la playa de Berria y el penal de El Dueso.
Descendemos por dicha pista encontrándonos a apenas 140 metros con el cartel de la ruta roja, la llamada Ecosistemas del Bosque, pero nosotras ignoramos dicho desvío y el siguiente que accede a terrenos particulares, para desviarnos por el tercero, por una pista ascendente que nace igualmente a nuestra derecha, tras un ligero descenso de la pista por la que llegamos.
Las vistas comienzan a ser espectaculares, teniendo a nuestros pies ya las marismas de Santoña y vislumbramos tras el monte El Brusco, Noja y sus playas.
Justo antes de llegar al fin de la pista asfaltada, hay que virar en un camino de tierra que nace a la derecha. En esta zona nos encontramos con otro montañero que dudaba de que el camino siguiera por dicha senda puesto que no encontraba señales y existía una valla que parecía no poder pasarse. Pero se puede franquear dicha valla por entre los troncos de dos árboles adyacentes que permiten el paso de una persona. Tras superar dicha dificultad llegamos a un pequeño prado de uso evidentemente ganadero en el que encontramos un poste que nos indica la dirección a seguir.
La senda continúa ascendiendo por el enmarañado bosque y nos encontramos con otra señal que nos indica la alternativa del descenso de La Atalaya. Pero nosotras continuamos ascendiendo por una zona donde el bosque se abre poco a poco hasta que pasamos por delante de unos abrigos prehistóricos.
El ascenso continúa y llegamos a un paso donde debemos usar las manos que no reviste ninguna dificultad, y tras avanzar ligeramente ya tenemos a la vista el puesto circular de vigilancia de la Atalaya cuya estructura data del siglo XIX.
Una vez arriba las vistas son espectaculares, y aprovechamos para descansar un poco y tomar algo de fruta, muy apetecible, en un día tan caluroso.
Continuamos el camino descendiendo por una senda que nace tras la Atalaya y que se interna en el bosque. Al principio la senda resulta cómoda pero enseguida se empieza a complicar el descenso por la excesiva pendiente y lo resbaladizo del terreno, siendo necesario avanzar con mucha precaución utilizando los árboles como freno para no rodar ladera abajo, en este tramo además debemos prestar mucha atención a las señales ya que la senda se pierde en bastantes ocasiones y la única referencia fiable son las marcas de PR.
Por fin terminamos el descenso llegando a una pista que circunvala el monte marcado como PR-S49 Faros y Acantilados del Buciero. Tomamos dicha la pista hacia la derecha que continua en sube y baja por el monte hasta llegar a Cuatro Caminos, donde nos encontramos con postes indicadores para visitar la Bateria de san Felipe y el Faro del Caballo, como pretendemos descender al faro cuando realicemos el PR S-49, nos asomamos para ver el principio de las 700 escaleras que hay que descender y luego ¡subir!.
Contentas de no tener que bajar las escaleras continuamos en Cuatro Caminos de frente, en dirección a la Casa de la Leña por un hermoso camino de encimas desde donde podemos observar los espectaculares acantilados de la Peña del Fraile y las aguas transparentes de la zona.
Cuando el camino se abre completamente a la luz del sol y antes de llegar a la Casa de la Leña encontramos un desvío señalizado a mano derecha, que se interna en el bosque hacia el Ganzo y el Buciero. Atravesamos una zona de espectaculares desfiladeros motivados por la presencia en esta zona de una mina de hierro a cielo abierto a comienzos del s. XIX.
Llegamos a una dolina ocupada casi en exclusividad por avellanos, llamada Valle de los avellanos donde se pierden un poco las marcas de PR, pero se debe atravesar la dolina de frente según entramos en ella y a la derecha parte una senda en fuerte ascenso que continúa internándose en el bosque. Aparecen un paso complicado en una zona de afloramientos rocosos, donde el camino parece continuar de frente, pero hay que dirigirse a la derecha, transitando unos metros por el lapiaz hasta retomar el sendero de tierra. En esta zona se debe prestar atención a la señalización de PR ya que aparecen algunos desvíos del sendero que nos pueden confundir. Tras la fuerte ascensión se accede a una primera zona herbosa con unas estupendas vistas sobre Laredo y su playa.
El camino se vuelve a introducir en el bosque llegando a una pradera de mayor tamaño, donde llegando a su límite superior se llega a un cruce de caminos donde tomamos el de la derecha que se introduce en otra zona boscosa para llegar a apenas 100 metros de abandonar el bosque a un cruce señalizado, el desvío de la derecha para ascender a Peña Ganzo y el de la izquierda para el Buciero.
Debido a lo tarde que se nos había hecho y nuestro cansancio acumulado decidimos dejar la ascensión a Peña Ganzo para otra ocasión y continuar por la izquierda para llegar al Buciero. El terreno se complica al caminar por una zona rocosa donde se debe mirar muy bien donde poner los pies para no sufrir una inoportuna torcedura, el camino sigue estando señalizado pero debemos prestar atención para continuar sin problemas hasta la cumbre del Buciero, donde encontramos una gran cruz y un mástil donde ondea la bandera de Cantabria.
Las vistas desde el Buciero son espectaculares especialmente en un día tan fantástico como este, vemos Santoña, sus marismas, el estuario del Asón, la playa de Berria y Noja al fondo. Después de descansar un buen rato iniciamos el complicado descenso por rocas siguiendo los círculos fosforescentes de color naranja que nos indican sin problemas el mejor camino.
La primera parte transcurre por rocas hasta que alcanzamos un estrecho sendero de tierra que llega a una cabaña abandonada, allí, tras pasar un cierre formado por viejos somieres, llegamos a una pista que nos deja junto al Fuerte del Mazo, donde descendemos al punto de inicio de la excursión por la ya conocida Senda del Salticón.
Otras entradas relacionadas con esta:
Haciendo un poco el “prehistórico” :-)
Piedra multicolor en el monte Buciero (Santoña)
Descendiendo del Monte Buciero en Santoña (Cantabria)
Nosotras y las vallas: continuamos igual :-)

































He hecho muchas veces el circuito del monte Buciero, el que da la vuelta entera, pero tengo pendiente la ascensión en si al Buciero y al Ganzo. A ver si un día de estos me animo.
Gracias por el reportaje.
Saludos.
Hola Mercedes, pues justamente nosotras tenemos pendiente el recorrrido circular y bajar al Faro del Caballo, a ver si la próxima vez que nos acerquemos por Santoña hace bueno y podemos hacerla. Y bueno, también nos queda pendiente subir al Ganzo que no pudimos…
Un saludo y nos leemos…