Información general:
- Ruta realizada por Bicisenderistas Novatas
- Origen: Variación de Los otros caminos, de Rutas para descubrir Euskal Herria II
- Tipo de ruta: Senderismo. No se puede realizar en bibicleta.
- Fecha de realización: 26-08-2010
- Tiempo total con paradas: 6:41 h.
- Km. totales: 12,7 km.
- Metros ascendidos: 493,4 m.
- Descargar el track y los puntos de interés: Ascensión al Okolin y al Gartzaga regresando por la Calzada de Belate en Wikiloc
- Clasificación M.I.D.E. (según nuestra experiencia):
- Medio: 2 Hay más de un factor de riesgo.
- Itinerario: 2 Sendas o señalización que indica la continuidad.
- Desplazamiento: 3 Marcha por sendas escalonadas o terrenos irregulares.
- Esfuerzo: 3 De 3 a 6 h. de marcha efectiva.
- Impresiones generales: Ruta variada y bonita que nos permite acceder a dos cumbres de la Sierra de Saioa y conocer el hayedo y la calzada de Belate. Al final resultó bastante larga y el regreso se hizo pesado por la calzada. Puede suponer un pequeño problema seguir las marcas naranjas en el hayedo, por lo que hay que extremar la atención.
- Lo mejor: El fantástico hayedo y ascender a dos cumbres el mismo día.
- Lo peor: El viento que soplaba en las zonas expuestas de la ruta y lo largo del regreso por la Calzada de Belate.
- Mapa:
- Perfil:
Descripción:
Aparcamos el coche en un parking habilitado en el antiguo puerto de Belate, justo junto al cartel marrón que anuncia que estamos en el alto.
Para iniciar la ruta debemos cruzar con precaución la carretera, no demasiado concurrida desde que se construyeron los túneles bajo el puerto, para encontrar una pequeña senda que se abre en el arcén y que conduce a una portilla que debemos atravesar.
Ascendemos por una estrecha senda durante apenas 70 metros para incorporarnos a una pista más ancha que continúa en el mismo sentido que traíamos.
La pista asciende suavemente hasta que gira hacia el sureste, encontrándonos con unos postes informativos que nos indican que el camino de nuestra izquierda es la calzada de Belate y el de la derecha nos daría acceso al monasterio-hospital de Santa María de Belate.
Para continuar nuestra ruta continuamos por el camino del centro que desciende ligeramente y nos interna en pocos metros en el fantástico hayedo de Belate.
Continuamos por la pista principal que se mantiene a media altura de la ladera, siguiendo las marcas rojas y blancas nos guían sin problemas y descartando todas las desviaciones que nos encontramos.
Tras apenas un kilómetro andando bajo las hayas, la pista principal cruza el río Aratxuri, pero nosotras continuamos por una senda que sigue por el margen izquierdo del río y que asciende, haciéndose cada vez más abrupta.
Llegamos a un pequeño claro donde encontramos una borda de piedra, allí la senda abandona el hayedo para zigzaguear por la pradera hasta llegar a un cobertizo de pastores, más moderno y con una valla de protección.
En todo el trayecto la senda se encuentra marcada como GR con pequeños postes de madera, aunque en este punto del cobertizo de los pastores perdimos un poco la orientación y nos asomamos por el valle para decidir nuestros siguientes pasos. En este punto decidimos variar la ruta propuesta por Ibon Martin en Rutas por Euskalherria y lanzarnos a subir al Okolin y el Gartzaga, ya que considerábamos que la ruta se nos estaba haciendo corta.
Para ascender al Okolin deberíamos haber continuando por las marcas del GR, pero nosotras nos desviamos un poquito de las mismas, aunque gracias a la excelente visibilidad del día conseguimos orientarnos de nuevo y atravesar los prados habitados por caballos y ovejas para llegar por fin a la ventosa cima del Okolin.
No aguantamos mucho en la cima porque soplaba un viento que nos puso dolor de cabeza, así que descendimos hacia el collado siguiendo las marcas del GR hasta llegar a un cromlech bastante bien conservado.
Desde el mismo cromlech atacamos en perpendicular las curvas de nivel de la ladera del Gartzaga para llegar, no sin esfuerzo, a la pedregosa cima del monte.
Para descender del Gartzaga optamos por el mismo camino de ascenso, aunque desviándonos por una senda que gira hacia la ladera oeste del monte y que nos orienta hacia la borda derruida de Juanaundi, que es nuestro siguiente punto para reincorporarnos a la descripción del libro Rutas por Euskalherria.
Encontramos la borda justo al comienzo del bosque, oculta parcialmente entre los árboles, y desde allí buscamos en los árboles las marcas naranjas, un poco descoloridas, que nos van a orientar por el hayedo.
Lo primero que encontramos descendiendo un poco por el hayedo desde la borda es un hito de piedras, desde el cual se adivina el comienzo de la senda que se interna entre los árboles. Hay que estar muy atentos a las marcas naranjas de los árboles, puesto que en el intrincado hayedo no se adivina ni rastro de senda.
Así que avanzamos despacio por el hayedo, pendientes de encontrar la siguiente marca naranja en los árboles antes de dar cualquier paso, generalmente desde cada árbol donde aparece una marca se vislumbra la siguiente, así que de esta manera con los ojos bien abiertos, conseguimos avanzar por el bosque.
Por fin llegamos a las palomeras, el siguiente punto de la ruta, desde donde descendemos siguiendo las marcas naranjas hasta una pista, cercana a un refugio de cazadores.
Nos acercamos hasta él por si pudiéramos rellenar nuestros botellines, pero no hay manera de acceder al mismo ni dispone de fuente, así que nos reincorporamos a la pista en la que desembocamos, para continuar nuestra ruta.
A los pocos metros, la pista del refugio de cazadores desemboca en una nueva pista en la que encontramos la flecha amarilla del Camino de Santiago. Desde este punto la ruta no tiene perdida pues a cada paso nos vamos a encontrar con una flecha amarilla indicando el camino, así que continuamos por la pista, luego nos desviamos por una senda que aparece a nuestra izquierda y por fin, tras no pocos metros, llegamos propiamente a la Calzada de Belate.
Pasamos junto a una borda derruida construida prácticamente en plena calzada y tras unos cuantos subes y bajas y no pocos tropezones por el mal estado de la calzada, llegamos a los postes indicadores que encontramos al iniciar la ruta y desde donde regresamos al coche, cansadas pero contentas.



































Que chulaaaa parece
Y lo es…, disfrutamos un montón aunque el regreso se nos hizo largo, largo…