Esta famosa frase ilustra lo vivido en el descenso por el hayedo de la ruta de Eloy Corres, ascensión al Almurrain desde Andollu, en la que vivimos momentos tensos y “peligrosos”. Nos acordamos de nuestro amigo Eloy… En el buen sentido, claro
En su defensa debemos decir que este tramo tan empinado por el hayedo no estaba exactamente descrito en su ruta, pero de haber realizado el por el lugar correcto no podríamos haber imitado a los protagonistas de “Barrio sésamo” ni jugar a “busca un casa”


















